Con una ceremonia realizada en Quebrada Bonilla, autoridades regionales, vecinos y representantes de la comunidad conmemoraron los 35 años del aluvión que afectó a Antofagasta el 18 de junio de 1991, una de las tragedias más dolorosas de la historia de la ciudad.
La actividad incluyó el descubrimiento de una placa conmemorativa en homenaje a las víctimas y la plantación de un árbol como símbolo de memoria, resiliencia y esperanza. En la instancia, las autoridades destacaron la importancia de mantener viva la memoria de la tragedia y continuar fortaleciendo las medidas de prevención ante emergencias.

Durante la jornada también se informó sobre el avance de la segunda etapa de las obras de control aluvional en Quebrada Bonilla, proyecto que presenta un 65% de ejecución y considera una inversión superior a los $5 mil millones. La iniciativa contempla la construcción de barreras, pozas decantadoras y un canal aluvional para controlar eventuales flujos provenientes de la cuenca.
Desde 1999, el Ministerio de Obras Públicas ha invertido cerca de $89 mil millones en infraestructura de control aluvional en la Región de Antofagasta. En la capital regional, la inversión supera los $60 mil millones, permitiendo intervenir diversas quebradas para reducir riesgos y proteger a la población.
Una vez finalizadas las obras en Quebrada Bonilla, Antofagasta contará con 12 quebradas intervenidas con infraestructura de mitigación, fortaleciendo la capacidad de respuesta de la ciudad frente a eventos naturales y contribuyendo a la seguridad de miles de familias.
