Desde enero de 2026 comenzó a pagarse el Seguro Social, uno de los primeros efectos concretos de la reforma previsional, que permitirá aumentar las pensiones de más de 1,3 millones de personas jubiladas en todo el país. El beneficio se aplica de forma automática y no requiere trámites por parte de los beneficiarios.
El Presidente Gabriel Boric valoró el inicio de los pagos, señalando que este cambio incorpora un componente solidario al sistema, donde también aportan los empleadores, y destacó que se trata de un avance concreto para reconocer la trayectoria laboral de las personas mayores en Chile.
Este nuevo pilar incluye el Bono por Años Cotizados, que entrega 0,1 UF por cada año de cotización, con un tope de 25 años. En la práctica, quienes cumplen el máximo pueden recibir cerca de 100 mil pesos mensuales adicionales de por vida. Para acceder, se exige haber cotizado al menos 10 años en el caso de las mujeres y 20 años en el de los hombres, requisitos que se ajustarán gradualmente en los próximos años.
Además, se incorporó una Compensación por Expectativa de Vida, enfocada principalmente en mujeres de 65 años o más, que fija un piso mínimo de 0,25 UF mensuales. Este aporte beneficia inicialmente a más de 730 mil pensionadas y busca reducir las brechas de pensiones asociadas a mayores años de sobrevida.