El ingreso con suma urgencia del proyecto de ley que crea el Registro de Actos Vandálicos e Incivilidades encendió las alarmas en redes sociales y entre parlamentarios de oposición. La preocupación principal radicaba en que las nuevas normativas de este registro pudieran terminar sancionando o incluyendo a las personas que organizan rifas, loterías o bingos comunitarios.
Ante las dudas, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, salió al paso para aclarar las diferencias entre los delitos y el trabajo vecinal, descartando una persecución a estas actividades.
Sin embargo, el secretario de Estado enfatizó que este tipo de eventos solidarios y tradicionales de los barrios deben ceñirse estrictamente a las normativas vigentes. Explicó que la intención del Ejecutivo no es prohibir las actividades comunitarias por defecto, sino garantizar que se respete el ordenamiento jurídico general del país.
En ese sentido, Arrau recordó que para realizar colectas, manifestaciones o loterías en el espacio público siempre se ha necesitado la autorización de la autoridad correspondiente. Por lo tanto, el nuevo registro no afectará a los comités vecinales, siempre y cuando cuenten con los permisos respectivos para operar legalmente.