El Partido de la Gente (PDG) decidió abandonar la mesa de la derecha que buscaba definir la próxima presidencia de la Cámara de Diputados, marcando un giro relevante en las negociaciones parlamentarias, y advirtiendo que aspira a encabezar la Cámara durante el primer año del nuevo periodo legislativo, en medio de conversaciones cruzadas.
El jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, explicó que la colectividad se retiró por falta de acuerdos mínimos, e inició conversaciones con el oficialismo, destacando que liderar la Cámara desde el inicio sería una señal de amplitud y equilibrio institucional para el próximo Congreso.
En ese escenario, el PDG emerge como un actor clave en la definición de la mesa, con Pamela Jiles como la principal carta para presidir la Cámara durante el primer año del próximo periodo parlamentario.
Desde la derecha, el Partido Republicano negó la existencia de vetos y afirmó contar con los votos necesarios, aunque manifestó disposición a flexibilizar posiciones, señalando que la estabilidad de la Cámara requiere acuerdos amplios y que las definiciones responden principalmente a cálculos numéricos legislativos.