El Lago Llanquihue, ubicado en la Región de Los Lagos, es el segundo lago más grande de Chile con 870,5 km² de superficie. Este imponente cuerpo de agua de origen glaciar, rodeado por volcanes y bosques, se caracteriza por su intenso color azul, fruto de su pureza y profundidad.
Su nombre proviene del mapudungun Llanquyn-we, que significa “lugar hundido”. Sus aguas, que alcanzan una profundidad máxima de 317 metros, almacenan un volumen estimado en 158,6 km³, convirtiéndolo en uno de los mayores reservorios de agua dulce del país.
La renovación de sus aguas: un proceso de 74 años
Un aspecto clave del Lago Llanquihue es su renovación hídrica, es decir, el tiempo que tarda en recambiar la totalidad de su agua. A diferencia de lagos más pequeños, donde la renovación es rápida, en el Llanquihue este proceso toma aproximadamente 74 años.
Este fenómeno está determinado por un solo desagüe: el río Maullín, que transporta las aguas del lago hacia el océano Pacífico. La lentitud en este ciclo convierte al Llanquihue en un ecosistema altamente sensible, ya que cualquier contaminante o alteración puede permanecer por décadas.
Comparación con otros lagos de Chile
El tiempo de renovación del Lago Llanquihue contrasta con el de otros lagos relevantes del país:
Lago | Región | Tiempo de Renovación Estimado | Fuente |
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Lago Villarrica | La Araucanía | 2 a 3 años | CEAZA, “Dinámica de lagos del sur de Chile” |
Lago Ranco | Los Ríos | 7 a 8 años | DGA, Informe Hidrológico Nacional 2022 |
Lago General Carrera | Aysén | 9 a 12 años | WWF Chile, Estudio Cuencas Baker–Pascua |
Lago Todos los Santos | Los Lagos | 5 a 6 años | Dirección General de Aguas (DGA), 2021 |
Lago Llanquihue | Los Lagos | 74 años | Ministerio del Medio Ambiente, Atlas de Chile 2020 |
Comparado con ellos, el Llanquihue multiplica por diez —o incluso más— el tiempo de recambio de aguas, lo que explica su alta estabilidad, pero también su mayor fragilidad frente a la contaminación.
¿Por qué importa la renovación del agua?
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Calidad del agua: la larga permanencia de contaminantes puede afectar flora, fauna y consumo humano.
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Ecosistema: especies nativas y endémicas dependen de la estabilidad del lago.
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Turismo y cultura: el Llanquihue es un ícono de la región, fuente de identidad, paisajes y actividades recreativas.
Amenazas: cambio climático y acción humana
El cambio climático ha comenzado a alterar el equilibrio del lago. El aumento de las temperaturas, la disminución de caudales y los eventos extremos afectan la oxigenación y los ciclos de nutrientes.
A esto se suma la acción directa del hombre, como la presión inmobiliaria en sus riberas, descargas residuales y actividades productivas sin regulación suficiente. Estos factores ponen en riesgo la capacidad natural del lago para regenerarse.
Conservar el Lago Llanquihue: tarea urgente
El futuro del Llanquihue depende de acciones concretas:
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Investigación científica: generar datos sobre su comportamiento y vulnerabilidad.
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Educación ambiental: sensibilizar a comunidades locales y visitantes.
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Gestión sostenible: fortalecer políticas públicas que regulen usos del agua y protejan su cuenca.
El Lago Llanquihue no solo es un recurso natural: es un patrimonio cultural, turístico y ambiental de Chile. Cuidarlo es asegurar que este gigante azul siga respirando, renovando sus aguas y entregando vida a la región.