Un robo de cables eléctricos ocurrido la madrugada del domingo pasado generó serios daños en la infraestructura de distribución en Antofagasta, dejando sin suministro a 93 clientes residenciales y afectando servicios esenciales.
El delito impactó instalaciones subterráneas, dañando un transformador de 6 MVA clave para el abastecimiento del sector donde se ubican el Hospital Regional y la sanitaria Aguas Antofagasta. Pese a la emergencia, el recinto hospitalario logró mantener su funcionamiento gracias a sistemas de respaldo.
Desde CGE informaron que, aunque se activaron maniobras para restablecer el servicio mediante alimentadores alternativos, estas redes también fueron intervenidas, lo que agravó la situación y dificultó la reposición.
Equipos técnicos trabajaron en terreno para recuperar el suministro y evaluar los daños. La compañía calificó el hecho como grave y reiteró el llamado a fortalecer la seguridad, advirtiendo que el robo de cables ha aumentado en la región, afectando infraestructura crítica y la continuidad del servicio eléctrico.