
Llegar a la edad de jubilación no siempre significa dejar de trabajar. En Chile, miles de personas mayores continúan activas laboralmente para complementar sus ingresos, mantenerse independientes o porque sus pensiones no son suficientes para cubrir los gastos del hogar.
Según el Censo 2024, Chile cuenta con 3.665.028 personas de 60 años o más, equivalentes al 19,8% de la población. De este grupo, el 28,5% se encontraba ocupado, lo que demuestra que una parte importante de los adultos mayores continúa trabajando después de alcanzar la edad de jubilación.
En la Región de Antofagasta, las personas de 65 años o más representan el 9,7% de la población regional. Sin embargo, la realidad de las comunas presenta diferencias importantes.
En Taltal, el envejecimiento de la población también es un fenómeno relevante. El Censo 2024 registró 12.097 habitantes, de los cuales 1.572 tienen 65 años o más, equivalentes al 13% de la población comunal. Además, las personas de 60 años o más representan aproximadamente el 18,8% de sus habitantes, según indicadores comunales basados en el mismo censo.
Estas cifras muestran que Taltal tiene una proporción de personas mayores superior al promedio regional y plantean interrogantes sobre sus condiciones económicas, oportunidades laborales y posibilidades de acceder a una jubilación suficiente.
La situación adquiere especial importancia en una región vinculada a actividades como la minería, el comercio, los servicios y la pesca, donde muchas personas han desarrollado extensas trayectorias laborales. Sin embargo, alcanzar la edad de jubilación no necesariamente significa contar con ingresos suficientes para dejar de trabajar.
Otro aspecto importante es la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. En Antofagasta, durante 2024, el ingreso laboral promedio masculino alcanzó $1.229.130, mientras que el femenino llegó a $807.421, una diferencia del 34,3% en desmedro de las mujeres. Estas desigualdades acumuladas durante la vida laboral también pueden influir en los ingresos que reciben al momento de jubilarse.
En comunas como Taltal, esta realidad merece especial atención: personas que después de décadas de trabajo continúan realizando actividades remuneradas, atendiendo negocios, prestando servicios, trabajando por cuenta propia o buscando oportunidades para complementar sus pensiones.
Más allá de las estadísticas, detrás de este fenómeno existen historias de hombres y mujeres que siguen trabajando por necesidad o por decisión propia. La pregunta es si realmente tienen la posibilidad de elegir.
Jubilarse no siempre significa descansar después de toda una vida de trabajo. Para muchas personas, significa comenzar una nueva etapa en la que la pensión y el trabajo deben convivir para mantener una vida económicamente digna.