Con recogimiento y profunda emoción, la comunidad se reunió ayer en el sector La Puntilla de Taltal para vivir la Eucaristía de Vísperas en honor a la Virgen de Lourdes, en el marco de esta entrañable festividad que comenzó el pasado 6 de febrero y que año a año convoca a generaciones de taltalinos.
Son más de 86 años de historia, tradición y fe inquebrantable en torno a nuestra Madre, y una vez más el altar mayor se colmó de fieles que llegaron para agradecer, pedir y renovar su esperanza. La brisa del mar acompañó una jornada marcada por la oración y el recogimiento, en un ambiente cargado de espiritualidad.

Los bailes religiosos, con sus trajes llenos de color y simbolismo, danzaron con devoción frente a la imagen de la Virgen, ofreciendo su testimonio de fe a través de cada paso y cada melodía. Fue un momento de profunda conexión comunitaria, donde tradición y espiritualidad se fundieron en una sola expresión.
Asimismo, se destacó el valioso trabajo de los cientos de colaboradores y devotos que, con dedicación y amor, hicieron posible esta significativa celebración, reafirmando que la fe en la Virgen de Lourdes sigue más viva que nunca en el corazón de la comuna.
