
En Chile, las mujeres destinan más de dos horas adicionales al día que los hombres a labores domésticas y de cuidado, una diferencia que también puede impactar sus oportunidades laborales e ingresos.
Según la II Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2023 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las mujeres dedican en promedio 4 horas y 57 minutos diarios al trabajo no remunerado, mientras que los hombres destinan 2 horas y 52 minutos. La diferencia alcanza las 2 horas y 5 minutos cada día.
El trabajo no remunerado incluye tareas como cocinar, limpiar, realizar compras, mantener el hogar y cuidar a niños, personas mayores o familiares que requieren asistencia.
La brecha también se mantiene entre quienes tienen un empleo. Las mujeres ocupadas destinan en promedio 5 horas y 7 minutos diarios al trabajo no remunerado, frente a las 3 horas que registran los hombres ocupados.
Esta distribución desigual del tiempo puede tener consecuencias económicas, ya que una mayor carga de cuidados puede limitar las posibilidades de acceder a empleos de jornada completa, capacitarse, realizar horas adicionales o asumir nuevas responsabilidades laborales.
Además, menores ingresos o interrupciones en la trayectoria laboral pueden afectar las cotizaciones previsionales y, a largo plazo, contribuir a diferencias en las pensiones.
Los datos muestran que la brecha económica entre hombres y mujeres no se explica solamente por los salarios. También está relacionada con cómo se distribuyen las responsabilidades domésticas y de cuidado dentro de los hogares.
En este contexto, el desafío es avanzar hacia una mayor corresponsabilidad en las tareas de cuidado y reconocer el valor económico y social de un trabajo que, aunque no recibe remuneración, resulta indispensable para el funcionamiento de las familias y de la sociedad.