
La brecha salarial de género es un indicador que muestra la diferencia entre las remuneraciones que reciben, en promedio, hombres y mujeres. Se expresa como un porcentaje y permite conocer cuánto menor es, en promedio, el salario de las mujeres respecto de los hombres.
ONU Mujeres señala que, a nivel mundial, las mujeres ganan en promedio un 20% menos que los hombres por trabajos de igual valor.
Por ejemplo, si los hombres reciben en promedio $1.000.000 y las mujeres $850.000, existe una diferencia de $150.000, equivalente a una brecha salarial del 15%.
Para calcularla se consideran remuneraciones brutas, incluyendo sueldo base, bonos, gratificaciones, asignaciones, horas extraordinarias y otros componentes salariales. También es necesario comparar jornadas equivalentes o utilizar el salario por hora trabajada.
La brecha puede analizarse a nivel de un país, una empresa o entre personas que realizan el mismo trabajo.
Por ejemplo, una empresa podría presentar una brecha general del 20% entre hombres y mujeres. Sin embargo, ese porcentaje no significa necesariamente que exista discriminación salarial, ya que puede estar relacionado con la distribución de hombres y mujeres en distintos cargos, sectores o niveles de responsabilidad.
En cambio, si se compara a hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo, con condiciones y responsabilidades equivalentes, y existe una diferencia salarial del 10%, el resultado muestra que las mujeres reciben, en promedio, un 10% menos de remuneración en ese grupo.
Por eso, para comprender correctamente una brecha salarial es necesario conocer qué personas fueron comparadas, qué remuneraciones se incluyeron y bajo qué condiciones laborales se realizó el cálculo.